El siguiente paso, fue la creación del espectáculo, y para iniciar este proceso se aclararon tres puntos principales que tenían que ver con qué quería contar, por qué me resultaba importante poner en escena esta historia y cómo se traducirían finalmente mis razones o deseos en soluciones escénicas. Las historias que se contarían serían la de un escritor fracasado que recibe una invitación para una premiación artística, la de un viajero de avión que recibe como premio un vuelo gratis y la de una madre que recibe un citatorio de parte de la directora de la escuela de su hijo. Estas historias me permitían representar el poder de la sociedad sobre cada uno de nosotros, la contradicción entre lo se espera de cada quien y lo que se es, las restricciones que nuestra conciencia social nos impone, la tendencia que tenemos a seguir a nuestra ambición, la multiplicidad de caras con que nuestra conciencia social nos censura, y la necesidad de “soltar” en ciertos momentos el rol social que desempeñamos.
Escénicamente, la conflictiva relación individuo-sociedad se traduciría en la relación los personajes EGO y ALTER. El contraste de fuerzas también se manifestaría en el contraste de colores que representarían a los personajes (blanco y negro para los egos y rojo para ALTER). Las restricciones de la conciencia social se traducirían en un espacio delimitado por una jaula, al tiempo que las tentaciones de nuestra ambición se materializarían en numerosas cartas rojas en forma de aviones de papel. La multiplicidad de caras de la censura estaría representada por la capacidad de mutación del personaje de ALTER, y la necesidad de “soltar” el rol social se representaría a través de la ruptura de personaje que ocurre al final de la obra.
Habiendo visualizado estos puntos de partida, se procedió a la administración de los recursos escénicos, considerando el primer recurso, el texto, como resuelto. Se trataría del espacio, iluminación, sonido y actores, a través de sus respectivos diseños y programas de trabajo. En el caso del espacio, su diseño incluyó la escenografía, la utilería y la caracterización externa de los personajes, siguiendo todo el contraste de color entre EGOS y ALTER. La iluminación reforzaba también este contraste a través de atmósferas, una blanca radiante y otra roja en penumbra, según dramáticamente acontecieran los conflictos entre oposiciones. El sonido a través de música electrónica proveería de atmósfera contemporánea y ecléctica a la obra y a través de utilería sonora enfatizaría el impacto de diferentes situaciones.
Por su parte, la dirección de actores, seguiría un plan de trabajo que se iniciaría con el análisis del texto estructurado, lo que perseguiría como fin comprender la historia y las temáticas a representar propuestas desde el texto, compartir objetivos generales del proyecto, definir el espacio escénico, definir los personajes y las relaciones entre ellos. A continuación se procedería a la construcción de personajes, lo cual nos permitiría establecer los objetivos de cada uno, las relaciones que habría entre ellos con base en esos objetivos, establecer la intensidad energética de la obra (que tomando como base la teoría teatral de Eugenio Barba, contemplaría la contención de energía preexpresiva para los personajes EGO y la extracotidianeidad para ALTER.), y desarrollar el aspecto corporal y vocal de los personajes. A continuación se procedió a diseñar el movimiento escénico de personajes con el fin de definir los traslados y movimientos generales de introducción, escenas y final de
La administración del equipo de trabajo, coordinó las tareas del equipo creativo, compuesto por la dirección, actuación, los diseños de espacio escénico, vestuario, iluminación, sonido y material publicitario, y las funciones del equipo técnico, que incluyó la realización del espacio escénico, de vestuario, de sonido, de material publicitario, técnico de iluminación, técnico de sonido, tramoya, relaciones públicas y asistencia de general de dirección y producción.
Con este equipo de trabajo la puesta en escena Me llega un carta, estrenada el 7 de junio de 2004, se presentó entre este año y el 2006 en diferentes foros como el Auditorio Justo Sierra de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, el Museo de la Ciudad de México, el Foro del CADAC, el Centro Cultural José Martí, el Teatro Carlos Lazo UNAM, entre otros. Participó también en el XII Festival Nacional de Teatro Universitario UNAM 2005, obteniendo los reconocimientos de Mejor Dirección Escénica y Mejor Expresión Actoral para José Alberto Patiño. Me